Globalización del internamiento

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Encuentro internacional sobre advocacy

Del 5 al 8 de noviembre de 2013 se celebró en Alcalá de Henares un encuentro del grupo de Migraciones de la Red Global de Advocacy Ignaciana (Global Ignatian Advocacy Network, GIAN en sus siglas inglesas). En ese encuentro participé activamente en representación de la Fundació Migrastudium, como abogado voluntario en el grupo de visitas al CIE de la Zona Franca.

Pantaila-argazkia 2013-11-16 102816¿Qué es la GIAN?

La GIAN nació en enero de 2010 y es el resultado de la iniciativa de la agencia para la Justicia Social de los jesuitas. GIAN es una red de redes temáticas que responde a los efectos de la globalización y al cumplimiento de una tarea de servicio de la fe a través de la promoción de la justicia. La GIAN tiene cinco redes temáticas: migraciones, paz y derechos humanos, ecología, educación, gobernanza de los recursos naturales y minerales.

¿Qué es advocacy?
Advocacy es un término general para iniciativas que apuntan a cambiar una situación actual de injusticia y desigualdad que afecta a los más débiles removiendo las causas que la originan. Se podría traducir también por “incidencia”. Este objetivo puede lograrse mediante la combinación de varios medios -como el diálogo con los encargados de tomar decisiones, campañas informativas, marchas y manifestaciones - y que operen en distintos niveles: información dirigida a la opinión pública sobre cuestiones específicas y sensibles; cambios de modelos culturales (valores, ideas, prácticas) gracias a una toma de conciencia a largo plazo; influencia a nivel político para obtener mejoras legislativas y cambios en política; el uso de tribunales para promover cambios sistémicos.

¿Qué se trató en Alcalá de Henares?
En el encuentro celebrado se trató exclusivamente y en profundidad el caso de los centros de internamiento de personas migrantes. Conocedores de los establecimientos de privación de libertad de migrantes llegados de Estados Unidos, República Dominicana, Portugal, Thailandia, Sudáfrica, Alemania y Bélgica, así como de España, pusimos sobre la mesa las diferentes realidades que nos encontramos en nuestra misión de acompañamiento y atención a las personas así como en nuestras acciones de incidencia social y política, o sea, advocacy.

Muchas de las aportaciones provinieron del Servicio Jesuita a Refugiados (JRS) y del Servicio Jesuita a Migrantes (SJM). En este último caso, como miembros del SJM-España, Pueblos Unidos (Madrid) y Migrastudium presentamos conjuntamente el contexto legal del internamiento de extranjeros en el Estado español, así como las dificultades y los obstáculos con que nos encontramos a la hora de visitar con calidad a las personas internadas en espera de su deportación y de incidir positivamente en cambios significativos de políticas y conductas de los poderes públicos. Entre otras cuestiones, expresamos la preocupación sobre la intransigencia y la falta de diálogo del actual gobierno español a la hora de consensuar con las entidades de la sociedad civil la redacción del reglamento pendiente sobre los CIE.

Los solicitantes de asilo y las alternativas al internamiento
En muchos países del mundo, se da la circunstancia de que los solicitantes de asilo son internados mientras dura el proceso de estudio de su solicitud y se decide la concesión o no de la protección internacional y del estatus de refugiado. Aunque esta situación no es posible en España, otros países europeos (por ejemplo, el Reino Unido o Italia) practican la detención e internamiento de los peticionarios de asilo. En Estados Unidos, Sudeste asiático, Australia o el continente africano, esta práctica está generalizada.

Muchos esfuerzos de advocacy de la GIAN en estos lugares está centrados en mostrar alternativas al internamiento de estas personas, como diversas experiencias de acogida de los solicitantes de asilo en centros municipales y comunitarios e incluso en familias y domicilios particulares.

El binomio expulsión-internamiento
Aunque en algunos aspectos, tanto Migrastudium como Pueblos Unidos mostramos una situación en el Estado español de mayor respeto y garantía de los derechos fundamentales de las personas migrantes que en otros países del mundo, también tuvimos que denunciar la grave situación en que consiste la anomalía española. Esta anomalía, mayor en comparación con los países europeos de nuestro entorno, consiste en que sea posible expulsar a extranjeros con muchos años de residencia en España, con vínculos familiares, con circunstancia especiales de arraigo. Es así porque entre la resolución de expulsión y su efectiva ejecución pueden mediar varios años y la vida de las personas a menudo ha cambiado tanto que la expulsión originalmente impuesta nunca se habría acordado.

Además, se decide expulsar e internar a personas migrantes en el Estado español de forma ligera, sin control ni rigor, lo que provoca que la mitad de las personas privadas de libertad en los CIE españoles finalmente no sean expulsadas, porque su expulsión es imposible. Esta situación es difícilmente comprensible para un estadounidense o un alemán, ya que toda persona internada lo es porque va a ser efectivamente expulsada. Y en un plazo muy breve: 2 ó 3 semanas en Alemania, en contraste con las 8 semanas en España que puede durar un internamiento.

Así, junto al resto de organizaciones de la GIAN, defendí en Alcalá de Henares no solamente el cierre de los CIE, o al menos la reglamentación mínima del régimen de internamiento. También la utilización sistemática de la expulsión como eje de la política migratoria por parte de los sucesivos gobiernos españoles, con efectos terribles en las personas.


Fotografía: CIE de Zona Franca. Lucía Montobbio