Mediación entre hermanos

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Presentación de buenas prácticas

El pasado 18 de febrero, el mediador y abogado del Col·lectiu Jurídic de Defensa Legal, José Javier Ordóñez Echeverría, coordinó la sesión metodológica del Centro de Mediación de Derecho Privado de Cataluña. Analizó un caso real de mediación que tituló "Cuando la casa esconde la familia. Mediación entre hermanos dentro de la casa solar”. A través de este enlace pueden seguir la sesión metodológica, en catalán.

Algunas conclusiones, entre otras, tras esta experiencia son que la mediación ha permitido la transformación del modo de contar el conflicto por las partes, a partir de una solicitud de mediación basada en "el uso de la vivienda familiar". El primer modo de explicar el conflicto es desde lo normativo, desde la reglamentación de los usos sobre un espacio común. La solución pasa por regular quién, cómo y cuándo de todo lo que ocurre en la casa familiar.

mediacion-CMDurante la mediación, las partes van encontrando un discurso en que cuentan el conflicto de otro modo, a partir de la falta de comunicación satisfactoria, de relaciones fraternas basadas en el cariño, la confianza y la comprensión mutua. Cada vez se habla menos de la casa y cada vez las partes hablan más de ellas mismas.

Por lo tanto, la transformación consiste en que en un momento dado el conflicto ha dejado de versar sobre una cosa: el uso de la casa familiar. El conflicto ha pasado a versar sobre las personas, sobre las mismas partes.

 Las partes pensaban que la mediación era necesaria para resolver el conflicto tal y como estaba contado del primer modo.

Pero para el conflicto contado del segundo modo, ya no necesitan mediador. Porque han aclarado el contenido de lo que tienen que restaurar y reconstruir.

Gracias a que han alcanzado una conciencia de hacerse cargo del conflicto, pueden cargar con él como antes, y encargarse de él.

Las partes, al principio, cargaban con el conflicto. Es necesario cargar con el conflicto, con la historia de 30 años de desencuentros, desconfianza, incluso violencia. Después, se hacen cargo del conflicto. Lo cuentan de otro modo y se sinceran sobre él, encuentran la raíz del conflicto. Finalmente, se encargan del conflicto. Para encargarse de él, ya no necesitan ni mediador ni mediación. Ambos sobramos.